Cambios importantes en materia de residencia temporal por arraigo laboral



Uno de los requisitos fundamentales para acceder a la residencia temporal por arraigo laboral pasa por acreditar la existencia de relaciones laborales en los dos últimos años por un periodo no inferior a seis meses. Pues bien, de conformidad con el reglamento de extranjería, esto se ha de acreditar a través de:


(I) una resolución judicial que la reconozca

(II) o la resolución administrativa confirmatoria del acta de infracción de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.


Sin embargo, recientemente las cosas han cambiado. Según una serie de sentencias del Tribunal Supremo, la acreditación de la relación laboral y de su duración puede realizarse por cualquier medio de prueba válido en derecho, incluido el certificado de vida laboral que acredita una relación laboral derivada de una autorización de residencia que ya no está vigente.


Este criterio ha motivado que por parte de Extranjería se emitiese la Instrucción SEM 1/2021 a fin de facilitar el procedimiento de autorización de la residencia temporal por arraigo laboral. Con ella, se han flexibilizado los medios de prueba de la relación laboral. A partir de ahora, los 6 meses de relación laboral, continuados o no, en los 2 años inmediatamente anteriores a la solicitud podrán acreditarse por cualquier medio de prueba válido en derecho. De esta forma, la relación laboral puede ser irregular o regular; incluso al amparo de autorizaciones de residencia que ya no están vigentes; bajo cualquier modalidad contractual.


Esto supone un cambio de criterio importante por cuanto que flexibiliza el cumplimiento de este requisito y abre la vía a replantearse muchas solicitudes que en su momento no se planteaban por el mero hecho de que requerían de una denuncia previa del trabajador al empresario ante los Juzgados o ante la Inspección de Trabajo.

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